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Búsqueda del tesoro para un día de lluvia

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Búsqueda del tesoro para un día de lluvia

Cuando la lluvia repiquetea en la ventana y las botas de agua siguen mojadas en la entrada, no pasa mucho tiempo antes de que los niños se aburran en casa. Ahí es donde una búsqueda del tesoro organizada entre las cuatro paredes se convierte en la salvación: sin coger el coche, sin paraguas que se dan la vuelta, solo escondites a la vuelta de la esquina. Este imprimible te da 27 pistas ya listas, ordenadas por dificultad, para recortar y esconder detrás de un cojín, en el zapatero o junto a las botas de agua de la entrada. Tú decides cuántas usar, y puedes mezclar el tema de la lluvia con escondites de siempre que encajen en vuestra casa.

Búsqueda del tesoro para un día de lluvia — Zenframe

Sobre esta ficha

Una búsqueda del tesoro en casa no necesita más que unas tijeras, papel y un poco de imaginación. Lo que hace especial esta versión en un día de lluvia es que las pistas juegan con lo que los niños ven justo en ese momento: las botas mojadas en la entrada, un paraguas que gotea, el vaho en los cristales. Así la lluvia se convierte en parte del juego en lugar de algo que hay que aguantar.

No hace falta usar las 27 pistas de golpe. Para los más pequeños, con ocho o diez rimas fáciles y una ronda corta de un cuarto de hora es suficiente. Si participan hermanos mayores, mezcla los acertijos más difíciles y deja que los mayores ayuden a los pequeños por el camino, así todos pueden buscar a la vez.

Las pistas están escritas para que se puedan mover fácilmente a otros escondites distintos de los propuestos. Si vivís en un piso sin trastero ni jardín, cambia cualquier sugerencia que no encaje por un lugar que tengáis de verdad: un cajón, una cesta o un gancho suelen cumplir la misma función.

Guarda esta búsqueda del tesoro como parte fija de vuestro plan para los días de lluvia, junto a los lápices de colores y los puzles. La próxima vez que se abra el cielo, solo tienes que sacar la hoja otra vez, cambiar un poco el orden, y los niños tendrán una nueva ronda lista en pocos minutos.

Lo que incluye

  • 27 pistas ya redactadas para imprimir, ordenadas por nivel de dificultad
  • Rimas fáciles para los más pequeños y acertijos más complicados para los mayores
  • Escondites que funcionan en la mayoría de los hogares españoles
  • Un diseño listo para imprimir, recortar y esconder sin más

Cómo usarlo

  1. Imprimir y recortar. Imprime la hoja y recorta las pistas siguiendo las líneas de puntos, para que cada una se convierta en un papelito que los niños puedan llevar en la mano.
  2. Elegir el orden y esconder. Decide qué escondites existen realmente en vuestra casa y coloca las pistas en el orden en que quieres que los niños las encuentren.
  3. Entregar la primera pista. Da a los niños el primer papelito y deja que empiece la búsqueda mientras la lluvia sigue cayendo fuera.
  4. Terminar con un pequeño premio. Deja algo bonito en el último escondite, como una mandarina, una pegatina o un chocolate caliente cuando termine la búsqueda.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura la búsqueda del tesoro?
Depende de cuántas pistas uséis. Una ronda corta con ocho o diez papelitos dura alrededor de un cuarto de hora, mientras que las 27 pistas pueden ocupar toda una mañana lluviosa, con pausas para chocolate caliente y algún cuento.
¿Funciona para hermanos de edades distintas?
Sí, las pistas están repartidas en fáciles, medias y difíciles, así que puedes dar a los más pequeños rimas sencillas mientras los mayores resuelven acertijos que exigen algo más de cabeza, y todos buscan a la vez.
¿Tenemos que usar exactamente los escondites de las pistas?
No, vosotros conocéis mejor que nadie vuestra propia casa. Cambia cualquier sugerencia que no encaje por un lugar parecido que tengáis de verdad, como otro cajón, una estantería o un gancho de la entrada.
¿Qué premio conviene poner al final?
No hace falta que sea grande. Una pieza de fruta, una pegatina, elegir qué cenar, o simplemente un chocolate caliente mientras la lluvia sigue cayendo fuera, funcionan muy bien como cierre de la búsqueda.
¿Podemos reutilizar esto varias veces?
Por supuesto. Como las pistas se pueden cambiar de sitio y el orden se puede variar cada vez, la hoja sirve una y otra vez durante toda la temporada de lluvias sin que los niños se den cuenta de que son los mismos papelitos.