Fajitas de pollo con pimiento y cebolla morada
⏱ 10 min prep · 🍳 10 min · 🍽 4
La pechuga de pollo cortada en tiras finas se hace en cinco o seis minutos a fuego fuerte — más tiempo y se queda seca y gris por dentro. No hace falta marinar nada: sal, una sartén bien caliente y el toque de las especias al final bastan para que sepa a fajita de verdad, no a pollo a la plancha con pimentón por encima.
El pimiento y la cebolla morada se saltean después, en la misma sartén, tres o cuatro minutos para que queden con un punto crujiente y no se conviertan en puré. Las especias se añaden al final, fuera del fuego, para que no se quemen ni amarguen. Sirve el pollo, las verduras, la tortilla de trigo, el guacamole, la salsa y el queso rallado en boles separados en el centro de la mesa — cada uno arma su fajita a su gusto, del niño que solo quiere pollo y queso al que lo carga todo. Veinte minutos de la tabla a la mesa, ideal para noches entre semana con poco margen.
Ingredientes
- 1.000 pose Paprika
- 1.000 stk Rødløk
- 1.000 pakke Fullkorn tortillalefse
- 480.000 g Kyllingfilet
- 0.500 pose Spice Mix Kylling
Preparación
Skjær løk og paprika i strimler.
Skjær kyllingfileten i strimler.
Varm olje i panne på høy varme. Stek kyllingstrimlene til gylne og gjennomstekte, ca. 5-6 minutter.
Tilsett løk og paprika i pannen, stek 3-4 minutter til grønnsakene er møre.
Tilsett krydderblandingen og rør godt. Smak til.
Varm tortillalefsene. Server med rømme, salsa, guacamole og revet ost.
En España la cena familiar entre semana suele caer tarde, cuando ya no queda paciencia para dos platos distintos — y las fajitas resuelven justo eso: cada comensal se sirve por separado, así que el peque que aún no soporta el pimiento se queda con pollo, queso y un poco de tortilla, mientras el resto añade guacamole y salsa picante sin que nadie tenga que cocinar dos veces. El pollo y las verduras aguantan calientes en la sartén tapada un rato sin resecarse, algo útil cuando los deberes o la ducha retrasan a alguien de la mesa. Lo que sobra de pollo y pimiento se convierte al día siguiente en el relleno de un wrap para la fiambrera del cole, sin necesidad de cocinar nada extra por la mañana. Es de esas cenas que además dejan la cocina razonablemente ordenada, algo que en una noche de martes ya se agradece.
FAQ
¿Se pueden congelar las fajitas de pollo?
Sí — cocina el pollo y las verduras como de costumbre, deja enfriar del todo y congela en un táper hermético hasta dos meses. Descongala en la nevera la noche anterior y calienta en la sartén a fuego medio; el microondas deja la pechuga correosa y grisácea. Compra las tortillas de trigo frescas el día que vayas a servirlas, no aguantan bien congeladas junto con el relleno.
¿Cómo adapto la receta para niños a los que no les gusta el picante?
Usa solo una cuarta parte de la mezcla de especias en el pollo y deja el resto en la mesa para quien quiera más. Muchos niños prefieren la fajita directamente sin especias — pollo a la plancha, queso rallado y un poco de nata agria ya es una cena completa. Sirve el pimiento y la cebolla en un bol aparte para que quien no quiera verdura pueda evitarlas sin problema.
¿Puedo sustituir la pechuga de pollo por otra cosa?
El pavo funciona igual, con el mismo tiempo de cocción y las mismas especias. Para una versión vegetariana, cambia por halloumi en lonchas (se hace más rápido) o berenjena en dados (necesita algo más de tiempo en la sartén). La carne picada también sirve, pero dale un par de minutos extra antes de añadir las verduras, porque suelta más líquido que el pollo en tiras.
¿Cuánto aguantan las sobras en la nevera?
El pollo y las verduras salteadas se conservan 2-3 días en un táper cerrado en la nevera, y funcionan bien como relleno de wrap para la fiambrera al día siguiente o recalentados para otra cena. No rellenes las tortillas de antemano y las metas en la nevera — se quedan blandas y gomosas. Guarda las tortillas y el relleno por separado, y monta la fajita justo antes de comer.
¿Con qué puedo servirlas si no quiero usar tortilla de trigo?
El arroz o la quinoa convierten el mismo pollo con verduras en un bowl de fajitas, que suele ser más fácil de comer con cuchara para los más pequeños. La tortilla de maíz es una alternativa sin gluten a la de trigo — revisa el envase, porque no todas las tortillas de maíz del súper están libres de trazas de gluten. Una base de lechuga con aguacate y maíz es la opción baja en carbohidratos con el mismo relleno.
¿Puedo dejar algo preparado con antelación para una cena de entre semana tranquila?
Corta el pollo, la cebolla y el pimiento la noche anterior y guárdalos por separado en la nevera — así el salteado en sí solo lleva diez minutos cuando toca cenar. Mide también la mezcla de especias en un bol pequeño al mismo tiempo, para no tener que buscarla a medio cocinar. Si quieres tener una ración extra en el congelador, dobla la cantidad y congela la mitad cruda con las especias puestas, lista para descongelar y saltear otro día.