Fajitas de pollo y alubias para la cena entre semana
⏱ 10 min prep · 🍳 10 min · 🍽 4
Las fajitas de pollo y alubias son de esas cenas que salen de la nevera a la mesa sin que nadie tenga que esperar de pie delante del fuego. El pollo se dora en la sartén mientras preparas la salsa de alubias, la cebolla morada encurtida y el resto de los acompañamientos en boles separados, sin enrollar nada de antemano ni discutir quién se queda con el trozo de aguacate más grande.
La cebolla coge acidez de la lima y un punto de azúcar mientras el pollo termina de hacerse, así que todo está listo a la vez. Dejando que cada uno arme su propia fajita, decide cuánto especiado, aguacate y salsa quiere, sin que tengas que cocinar dos versiones de la misma cena para contentar a toda la mesa.
Quince tortillas de trigo pequeñas dan para cuatro raciones, con margen para quien siempre repite.
Ingredientes
- 650.000 g Kyllingstrimler
- 2.000 fedd Hvitløk
- 1.000 stk Løk
- 1.000 pose Tacokrydder
- 1.000 boks Kidneybønner
- 1.000 boks Hakkede tomater
- 1.000 ss Limesaft
- 15.000 stk Minitortillas
- 1.000 bunt Koriander
- 1.000 pakke Hjertesalat
- 2.000 stk Avokado
- 1.000 stk Tomatsalsa
- 2.000 ss Solsikkeolje
- 1.000 ts Sukker
- 300.000 g Rødløk
- 0.500 ts Salt
Preparación
Brun kyllingstrips i varm panne med olje i 1 min.
Tilsett finhakket hvitløk og løk, fres 1 min.
Tilsett tacokrydder og stek i 1 min.
Rør inn bønner, hakkede tomater, limejuice og sukker, og la surre i 5 min til en tykk saus.
Skjær rødløk i strimler og legg i en gryte med limejuice, sukker og salt.
Kok opp, dekk til og avkjøl.
Sett frem tortillas med hjertesalat, koriander, tomatsalsa og avokado i biter.
Esta receta funciona de maravilla en las casas donde cada noche hay opiniones distintas sobre la cena: uno quiere aguacate hasta arriba, otro prefiere el pollo casi solo. Como el pollo, la salsa de alubias y los acompañamientos van cada uno en su bol, cada comensal decide cuánto lleva su fajita y te ahorras preparar un plato aparte para los pequeños. El punto picante se puede subir solo en el bol de quien lo pida, con un chorrito extra de tabasco o especias, sin que afecte al resto de la familia. Las sobras se recalientan bien al día siguiente y también funcionan frías, metidas en la fiambrera del colegio o llevadas a la oficina.
FAQ
¿Puedo usar pechuga de pollo en vez de pollo en tiras ya cortado?
La pechuga de pollo funciona perfectamente, solo tienes que cortarla en tiras antes de sazonarla. Los trozos suelen quedar algo más gruesos que las tiras ya cortadas del súper, así que cocina hasta que la carne esté opaca y bien dorada, no según un tiempo fijo. Si usas pechuga congelada, descongélala del todo y sécala bien con papel de cocina antes, porque si no suelta agua y acabas cociendo el pollo en vez de dorarlo.
¿Se puede congelar esta receta?
La salsa de pollo con alubias aguanta muy bien la congelación en un táper bien cerrado, hasta dos o tres meses. La cebolla morada encurtida y las verduras frescas es mejor prepararlas el mismo día que sirves, porque pierden el punto crujiente y quedan mustias tras el congelador. Descongela la salsa en la nevera de un día para otro y caliéntala bien en la sartén o el micro antes de rellenar las tortillas.
¿Qué hago con niños en casa que no aguantan el picante?
Cocina el pollo sin las especias picantes para los más pequeños y sirve el picante aparte para el resto de la familia, cada uno se lo añade a su gusto en la mesa. A muchos niños les resulta más fácil comerse la tortilla abierta, solo con pollo y aguacate, en vez de enrollada; deja que la monten ellos mismos en vez de servírsela ya lista.
¿Cuánto aguanta la cebolla morada encurtida en la nevera?
La cebolla encurtida se conserva bien varias semanas en un tarro cerrado en la nevera, y de hecho suaviza y mejora de sabor con los primeros días. Merece la pena preparar el doble de una vez, porque queda igual de bien con hamburguesas, en ensaladas o junto a cualquier cosa a la plancha el resto de la semana.
¿Puedo cambiar las alubias rojas por otro tipo?
Las alubias negras o las alubias pintas dan una textura muy parecida en la salsa a las alubias rojas, sin que tengas que ajustar las especias. Los garbanzos también sirven como sustituto, aunque dejan una salsa más suelta y menos cremosa que el resto de legumbres.
¿Encaja bien esta cena en el menú semanal?
Esta receta va perfecta como cierre tranquilo de la semana, porque aprovecha los aguacates y las cebollas a medio usar que suelen quedarse olvidados en la nevera. Es lo bastante rápida para un día en que el resto de la semana ya te ha llevado mucho tiempo en la cocina, sin que la cena se sienta como un paso atrás.