Pasta Arrabiata fácil (lista en 25 minutos)
⏱ 10 min prep · 🍳 20 min · 🍽 4
En muchas casas españolas la arrabiata se conoce por el bote de salsa del súper, pero la versión casera controla mucho mejor el picante. La clave no está en la cantidad de tomate, sino en dejar que dos guindillas enteras -sin pepitas si la prefieres suave- suelten su sabor junto al ajo y la piel de limón antes de añadir el tomate.
El resto tira de despensa: tomate triturado, aceite de oliva virgen extra, parmesano y una pizca de azúcar que corrige la acidez. Perfecta para esos días en que no ha dado tiempo a pasar por Mercadona o Carrefour entre la recogida del cole y la cena.
Del agua hirviendo al plato en la mesa pasan menos de 25 minutos, y casi todo el trabajo es picar. La guindilla, el ajo y el perejil se pueden dejar listos la noche antes, así que entre semana solo queda vigilar la sartén.
Ingredientes
- 500.000 g pasta av god kvalitet
- 1.000 boks hermetiske tomater
- 3.000 ss olivenolje
- 2.000 stk rød chili
- 4.000 fedd hvitløk
- 1.000 stk sitron
- 1.000 neve frisk persille
- 3.000 ss revet parmesan
- 1.000 ts sukker
- 3.000 ss kokevann fra pastaen
- salt og pepper
Preparación
Boil salted water in a large pot for pasta. In a separate high-sided frying pan, combine olive oil, sliced chili, minced garlic, and lemon zest. Simmer on medium heat for several minutes.
Pour canned tomatoes with their oil into the pan. Cook over medium heat, then add grated parmesan, sugar, and salt. Thin the sauce with 1-2 tablespoons of reserved pasta water.
Drain cooked pasta and combine with sauce. Stir in finely chopped fresh parsley and squeeze half a lemon's juice over the dish. Toss thoroughly until pasta is well coated. Plate and top with additional parmesan before serving.
Esta receta funciona bien en casas donde los peques llevan el picante en fases distintas: unos lo toleran bien desde los cinco años y otros no quieren ver nada picante en el plato hasta los diez. La solución no es cocinar dos cenas, sino repartir la salsa antes de echar toda la guindilla: reserva un cazo para los niños y añade el resto solo en la parte de los adultos. La salsa aguanta bien al fuego bajo mientras alguien termina los deberes o se ducha después del entreno, porque el azúcar y la acidez del tomate mantienen el sabor estable incluso pasados veinte minutos. Metida en el menú semanal de la nevera o la pizarra de la cocina, es la cena de "poco esfuerzo" perfecta para el día de piscina, extraescolares o después de recoger a los peques de la guardería, porque los ingredientes casi nunca faltan en la despensa.
FAQ
¿Se puede congelar la pasta arrabiata?
Sí, la salsa se congela bien sola en un táper hermético hasta tres meses. No la congeles ya mezclada con pasta cocida, porque queda pastosa al descongelar y recalentar. Es mejor cocer la pasta fresca el mismo día que descongelas la salsa y ajustar la textura con un poco de agua si ha espesado en el congelador.
¿Cómo la hago menos picante para los niños?
Quita las pepitas y los filamentos blancos de la guindilla antes de picarla, que es donde se concentra la mayor parte del picor. Si quieres ir más allá, reserva un cazo de salsa antes de añadir el resto de la guindilla y deja copos de guindilla aparte en la mesa para quien quiera más picante en su plato.
¿Cuánto dura en la nevera y cómo la recaliento?
Aguanta unos tres días en la nevera en un táper cerrado, y de hecho el sabor mejora al día siguiente porque el ajo y la guindilla siguen soltando aroma en la salsa. Recaliéntala en una sartén a fuego suave con un chorrito de agua o aceite en lugar del microondas a máxima potencia, para que la pasta no quede correosa.
¿Qué pasta puedo usar además de la que indica la receta?
Los macarrones y las fusilli retienen bien la salsa y suelen ser más fáciles de pinchar con el tenedor para los niños que las variedades largas. La pasta integral también funciona, pero añade algo más de agua de cocción para aligerar la salsa, ya que suelta menos almidón que la pasta normal. Evita formatos muy finos como el espagueti del número 1, que se pasan enseguida al mezclarlos en la sartén caliente.
¿Cómo la encajo en el menú semanal con el cole y las extraescolares?
Colócala en un día que ya sabes que va a ser complicado, porque toda la receta está lista en menos de 25 minutos desde que hierve el agua hasta que se sirve en la mesa. La guindilla, el ajo y el perejil se pueden picar la noche antes o durante el finde y guardarlos tapados en la nevera, así al volver de las extraescolares solo queda cocer y saltear. También funciona muy bien como cena de recurso a media semana, porque la salsa aguanta sin perder sabor.
¿Se puede hacer vegetariana o vegana?
Tal cual está, ya es una receta vegetariana. Para una versión vegana, cambia el parmesano por un queso vegano rallado o levadura nutricional, que aporta un toque umami parecido. Prueba de sal al final con más cuidado, porque el parmesano normalmente aporta parte de la sazón de la salsa terminada.