Pasta cremosa de pollo y espinacas

⏱ 10 min prep · 🍳 15 min · 🍽 4

Pasta cremosa de pollo y espinacas – servido y listo para la cena – receta de Zenframe

La pasta cremosa de pollo y espinacas es de esas cenas que se repiten en el menú semanal sin que nadie proteste por ello — se prepara entre la vuelta del cole y el baño, sin necesidad de pensar nada especial ese día ni de sacar ingredientes raros de la despensa.

La pechuga de pollo, troceada, se dora con un chorrito de limón. La salsa se hace con mantequilla, harina, leche y caldo de pollo, y la bolsa de espinacas frescas del Mercadona o Carrefour se añade al final, justo hasta que se cae con el calor. Se mezcla con tagliatelle y se sirve con parmesano rallado. Cuenta 10 minutos de preparación y 15 en la sartén — para cuatro raciones.

La salsa queda lo bastante espesa como para que la espinaca casi desaparezca en ella, y el punto de sal se puede ajustar al final según quién se siente a la mesa esa noche.

Ingredientes

Preparación

  1. Kok pasta etter anvisning på pakken.

  2. Stek kyllingstriper i olivenolje til de er gjennomstekte og gylne, og smak til med paprikapulver, salt og pepper.

  3. Sauter finhakket hvitløk i samme panne, tilsett fløte og kyllingkraft, og la det koke opp.

  4. Tilsett fersk spinat og la den falle sammen i sausen.

  5. Bland den kokte pastaen inn i sausen og pynt med revet parmesan ved servering.

Esta receta funciona mejor los días en que se sale tarde del cole o hay extraescolar de por medio, cuando solo quedan veinte minutos reales entre llegar a casa y sentarse a cenar sin tener que vigilar el fuego más de un cuarto de hora. En casa la hemos fijado como cena comodín cada dos o tres semanas y todavía nadie se ha quejado de la repetición. Las espinacas se disuelven bastante bien en la salsa, así que rara vez hay debate sobre qué lleva el plato. El más pequeño de la mesa prefiere el pollo desmenuzado en vez de en trozos enteros, algo que resolvemos cortándolo más fino en la tabla antes de servir. Y si sobra salsa, se convierte sin drama en la cena del día siguiente con un chorrito de leche para aligerarla.

FAQ

¿Se puede congelar la pasta con pollo y espinacas?

La salsa cremosa suele cortarse al congelar y descongelar, así que no recomendamos congelar el plato ya montado. Es mejor dorar pollo de más y congelarlo aparte, y preparar la salsa y la pasta el mismo día que se vaya a comer. Así te ahorras una salsa grumosa o aguada al descongelar.

¿Puedo sustituir las espinacas frescas por otra cosa?

Las espinacas congeladas funcionan bien: usa aproximadamente la mitad de la cantidad que pedirías en fresco, porque quedan más concentradas al descongelarse. La rúcula o el kale dan un efecto de color parecido y se añaden igual, al final de la cocción. La rúcula aporta un sabor más suave que la espinaca, mientras que el kale necesita un poco más de tiempo en la salsa para ablandarse.

¿Cómo adapto la receta para niños a los que no les gusta ver verde en la salsa?

Tritura la salsa con las espinacas ya dentro, con la batidora de mano, antes de mezclarla con la pasta, y los trocitos visibles desaparecen sin que cambie apenas el sabor. Muchos niños que normalmente apartan la espinaca se comen la salsa sin problema cuando queda totalmente lisa. Sirve el pollo y la pasta algo templados a los más pequeños — recién salido de la sartén suele quemar.

¿Cuánto aguanta en la nevera?

Las sobras aguantan 2-3 días en un táper bien cerrado en la nevera. Caliéntalas suavemente en una sartén a fuego bajo con un chorrito de leche o caldo de pollo, porque la salsa se espesa en frío y necesita algo de líquido para volver a quedar cremosa. Evita el microondas a máxima potencia, porque la salsa se corta con más facilidad.

¿Puedo usar otro tipo de pasta en lugar de tagliatelle?

Penne, fusilli u otro formato corto funcionan perfectamente en lugar de tagliatelle; solo ajusta el tiempo de cocción según lo que indique el paquete. Los formatos cortos suelen ser más fáciles de comer con tenedor para los niños más pequeños que las cintas largas. La cantidad de salsa está calculada para unos 300 g de pasta, sea cual sea la forma.

¿Cómo la encajo en el menú semanal si vamos con poco tiempo?

Compra la pechuga de pollo y la bolsa de espinacas en la misma compra semanal del Mercadona o Carrefour, y trocea el pollo la noche anterior — así la preparación del día solo lleva unos 25 minutos. Funciona muy bien como cena comodín fija para un día de poco margen entre la recogida del cole y los deberes o extraescolares. Ponla en el menú con una frecuencia fija, por ejemplo cada tres semanas, y te ahorras tener que inventar algo nuevo.

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