Pasta cremosa con salmón y pesto

⏱ 5 min prep · 🍳 15 min · 🍽 4

Pasta cremosa con salmón y pesto – servido y listo para la cena – receta de Zenframe

La pasta cremosa de salmón es esa cena de martes o miércoles que salva la noche cuando el reloj marca las ocho y todavía nadie ha pensado en qué cenar - la recogida de las extraescolares se ha comido la última hora libre y el hambre ya aprieta. Con 5 minutos de preparación y 15 en la sartén, está lista antes de que el agua de la pasta se haya enfriado.

El lomo de salmón se cocina entero y se desmenuza en lascas después - eso da trozos más grandes y jugosos que si lo cortas crudo, y aguanta mejor que los peques rebusquen ellos mismos en el plato. La nata y el pesto forman una salsa que se pega bien a los espaguetis sin quedar pesada, y las espinacas quedan lo bastante escondidas como para no ser motivo de pelea en la mesa.

Ponla en el menú semanal como "el día fácil" - el que sigue a una tarde de mil recados, o cuando alguien tiene entrenamiento justo antes de cenar. Sirve con un poco de pan para los que quieran repetir, y deja el resto del parmesano en la mesa para que cada uno se sirva a su gusto.

Ingredientes

Preparación

  1. Kok spaghetti al dente etter anvisning på pakken.

  2. Stek laksefileten hel i panne med litt olje, 4-5 minutter per side, og brekk deretter i store flak.

  3. Fres hvitløk i olje i ca. 1 minutt.

  4. Tilsett fløte og la koke i 3 minutter.

  5. Rør inn pesto og spinat til spinaten faller sammen.

  6. Smak til med salt og pepper.

  7. Bland sausen med spaghetti, topp med laks og revet parmesan.

Esta receta es de las que rescatan una noche entre semana cuando lo único que apetece es algo que sepa a domingo sin currar como un domingo: el salmón le da ese aire de comida especial aunque sea martes y haya extraescolares de por medio. Funciona especialmente bien con el niño de la casa que dice que "no le gusta el pescado" - las lascas de un lomo entero se pierden fácilmente entre la pasta y la salsa, muy distinto a un trozo de salmón a la plancha solo en el plato, y cada uno puede decidir cuánto quiere pescar de la sartén. Al ser todo en una sola cazuela y una sartén, el fregado es lo bastante ligero como para sobrevivir a las semanas en las que ya no queda energía para nada más. Y como la nata y el pesto - el Hacendado rosso de Mercadona funciona de maravilla, pero cualquier pesto de bote vale - hacen casi todo el trabajo, puedes cambiar el salmón por restos de pollo asado o gambas del congelador sin que nadie note que en realidad es una cena de aprovechamiento.

FAQ

¿Puedo usar salmón congelado en vez de fresco?

Sí, funciona perfectamente siempre que lo descongeles del todo en la nevera la noche anterior y lo seques bien con papel de cocina antes de cocinarlo. El salmón húmedo se cuece al vapor en la sartén en lugar de dorarse, así que sécalo bien y usa fuego fuerte los primeros minutos. El tiempo de cocción es el mismo, 4-5 minutos por cada lado, pero comprueba que esté hecho por dentro antes de desmenuzarlo en lascas.

¿Cómo se conservan las sobras y se puede congelar la pasta cremosa de salmón?

Las sobras aguantan bien 2 días en la nevera dentro de un recipiente cerrado. Caliéntalas con cuidado en la sartén o en el microondas con un chorrito de nata o leche, porque la salsa se espesa y se corta un poco con el frío. No recomendamos congelarla - las salsas cremosas con nata y pasta tienden a cortarse y quedar grumosas al descongelar, y el salmón pierde esa jugosidad.

¿Puedo cambiar el pesto por otra cosa?

Claro - el pesto de albahaca da el sabor clásico, pero el pesto rosso (con tomate seco) funciona igual de bien y deja una salsa algo más dulce. Si no tienes pesto en la despensa, puedes prescindir de él y añadir un poco de ralladura de limón y ajo extra para mantener el sabor fresco. Procura no pasar de unos 200 g de pesto en total, o la salsa quedará demasiado pesada y salada.

¿Cómo adapto la receta para niños que no quieren ni pescado ni espinacas?

Reparte el salmón en trozos pequeños y visibles y ponlos por encima en vez de mezclarlo todo, así los más reticentes eligen ellos mismos cuánto pescado quieren. Las espinacas se pueden picar muy finas o triturar un momento con la batidora antes de incorporarlas a la salsa, de forma que casi desaparecen en el color del pesto. Sirve un poco de parmesano extra rallado aparte, porque el queso suele ser lo que convence a los más indecisos.

¿Puedo dejar algo preparado de antemano para el menú semanal?

Sí - cocina el salmón y prepara la salsa de nata y pesto el día antes, y guárdalos por separado en la nevera. Cuece los espaguetis justo antes de servir, porque la pasta reposada queda pegajosa al recalentarla junto con la salsa. Resérvala como "el día rápido" de la semana, porque de la nevera a la mesa no lleva más de 10 minutos con la salsa ya lista.

¿Qué acompañamientos van bien con esta receta?

Un buen trozo de pan para mojar en la salsa es el acompañamiento más sencillo, y una ensalada ligera con vinagreta de limón equilibra bien lo cremoso del plato. Si quieres estirar la receta para más comensales, añade guisantes o tomates cherry a la salsa junto con las espinacas. Para los niños, unas mazorquitas de maíz o palitos de pepino al lado añaden ese punto crujiente y fresco.

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