Pollo cremoso con ajo y espinacas
⏱ 5 min prep · 🍳 15 min · 🍽 4
El pollo cremoso con ajo y espinacas es de esas recetas de una sola sartén que salvan una tarde de entre semana: pechuga de pollo, nata para cocinar, ajo y espinacas frescas, sin marinar y sin encender el horno. El pollo se dora primero, el ajo se rehoga apenas un minuto para que no amargue, y las espinacas se hunden en la salsa en los últimos dos minutos.
Es una cena que aguanta bien las interrupciones típicas de la hora de la merienda: mientras la salsa reduce a fuego bajo, te da tiempo a poner la mesa, revisar la mochila del cole para el día siguiente o contestar el grupo de WhatsApp del AMPA. Si doblas la cantidad de pollo, tienes relleno frío de sobra para un wrap o el tupper del cole al día siguiente.
Ingredientes
- 600.000 g kyllingbryst
- 3.000 stk hvitløk
- 150.000 g spinat
- 200.000 ml fløte
- 15.000 ml smør
- 15.000 ml olivenolje
- krydder (diverse)
- paprika
Preparación
Krydre kyllingfiletene med salt og pepper.
Stek kyllingen i olivenolje på middels høy varme i ca. 4 minutter per side til gjennomstekt, ta ut av panna og sett til side.
Fres hvitløk i smør i samme panne i ca. 1 minutt.
Tilsett spinat og la det falle sammen.
Hell over kremfløte og la koke inn til sausen tykner lett, ca. 3–4 minutter.
Legg kyllingfiletene tilbake i panna og varm gjennom.
Server med ris eller pasta.
Esta es de las recetas que perdonan que la pechuga lleve semanas en el congelador: la descongelas la noche antes en la nevera y la cena del día siguiente está prácticamente resuelta. La salsa usa nata para cocinar normal, la que ya tienes en la nevera para el café o la carbonara, así que no hace falta una compra especial en el Mercadona. Las espinacas frescas se pueden cambiar sin problema por congeladas si es lo que tienes en el cajón del congelador. Va bien un día con poco margen entre la recogida del cole y la cena, porque todo pasa en una sartén y no hay que estar removiendo mientras los niños cuentan cómo les ha ido el día. En el menú semanal funciona mejor justo después de un día de arroz de sobras, cuando el congelador de carne empieza a quedarse con filetes sueltos.
FAQ
¿Puedo congelar las sobras del pollo cremoso con ajo y espinacas?
La salsa se corta con facilidad al congelarla: la nata y la grasa se separan al descongelar y queda una textura algo granulada, aunque el sabor no cambia. Repártela en tarteras individuales la misma noche que la cocines. Para recuperarla, caliéntala a fuego muy bajo y añade un chorrito de nata o agua mientras remueves. Si quieres congelar algo de esta receta, es mejor congelar la pechuga cruda y adobada, y hacer la salsa fresca la próxima vez.
¿Puedo usar muslos de pollo en vez de pechuga?
Sí. Los muslos aguantan algo más de tiempo en la sartén sin secarse, así que es un cambio cómodo si la cena se retrasa unos minutos. Cuenta 2-3 minutos más por cada lado porque la carne del muslo es más gruesa, y córtala en trozos parecidos antes de dorarla. El sabor queda algo más intenso que con pechuga, y suele salir más económico en el Mercadona o el Carrefour.
¿Cómo adapto la receta para niños a los que no les gusta el ajo fuerte?
Usa 1-2 dientes en vez de 3, y rehógalo apenas medio minuto en la mantequilla para que quede suave y algo dulce en lugar de picante. Puedes apartar un poco de pollo y salsa para los más pequeños antes de añadir más ajo al resto de la sartén. El pimentón dulce aporta color sin fuerza, así que no hace falta tocarlo. Sirviéndolo sobre pasta o arroz blanco, el sabor se suaviza todavía más que tomando la salsa sola.
¿Con qué puedo sustituir las espinacas si no tengo en casa?
Las acelgas o la rúcula funcionan, pero ambas necesitan algo más de tiempo en la sartén que las espinacas antes de que se hundan en la salsa. Las espinacas congeladas son una alternativa cómoda, aunque conviene escurrirlas bien antes de añadirlas para que la salsa no quede aguada. También puedes prescindir de la verdura en la salsa y servir brócoli o guisantes aparte. Con cualquier opción, mantente alrededor de 150 gramos, que es la cantidad que equilibra bien la salsa.
¿Cuánto dura la receta en la nevera y cómo la recaliento?
Se conserva 2-3 días en un táper cerrado en la nevera. Para recalentarla, usa una sartén o cazo a fuego bajo con un chorrito de agua o nata para que la salsa no se corte. Evita que hierva con fuerza, porque el pollo se seca enseguida. El microondas también vale, mejor a potencia media y removiendo a mitad de camino.
¿Puedo dejar esta cena preparada de antemano para un día de mucho lío?
Adoba la pechuga la noche anterior y guárdala tapada en la nevera; así el paso de la sartén se resuelve en unos quince minutos. Aprovecha para picar el ajo y medir la nata al mismo tiempo, así lo tienes todo listo en la encimera. Las espinacas no necesitan preparación previa, solo tener la bolsa a mano. Al volver de recoger a los niños del cole, solo queda encender el fuego.