Pollo en salsa cremosa de sartén
⏱ 10 min prep · 🍳 30 min · 🍽 4
El pollo en salsa cremosa se hace en una sola sartén: se dora el contramuslo, se reduce nata con caldo hasta que la salsa espesa sola, y las verduras entran los últimos diez minutos. Sin roux, sin cazo aparte. De sartén fría a mesa pasan menos de treinta minutos, justo la ventana entre recoger del cole o la extraescolar y sentarse a cenar.
Lo que decide si los peques repiten no es la salsa, es el corte: ralla la zanahoria y el puerro en vez de trocearlos, así se deshacen en la salsa en vez de quedar en el borde del plato. Corta el pollo más pequeño de lo que harías para los adultos, para que cada cucharada tenga la misma textura.
Dobla sin perder calidad: olla completa, cena la mitad, congela el resto por raciones. Con contramuslo de Mercadona o Carrefour —más barato que la pechuga y difícil de secar—, la salsa no se corta al recalentar si vas despacio y añades un chorrito de leche.
Ingredientes
- 600.000 g kyllingfilet
- olje
- poteter
- grønnsaker
- fløte
- kraft
- soyasaus
- salt
- pepper
- persille
Preparación
Brun kyllingbitene i smør på høy varme i ca 4-5 minutter, og sett til side.
Stek soppen til den er gyllen, ca 3 minutter.
Stek løk og hvitløk til de er myke, ca 3 minutter.
Tilsett kylling og sopp tilbake i pannen.
Hell over fløte og kraft, og tilsett timian. La småkoke i 15-20 minutter til kyllingen er gjennomstekt og sausen har tyknet.
Smak til med salt og pepper, og pynt med frisk persille. Server med ris, pasta eller potet.
Esta receta funciona bien en las semanas en las que la cena tiene que aguantar que unos lleguen del entreno de fútbol y otros de la extraescolar de inglés a horas distintas: la sartén se mantiene templada y en su punto durante media hora a fuego mínimo sin que la salsa se espese de más. También resuelve las casas donde los gustos no coinciden a la mesa: sirve el pollo y la salsa por separado para el peque que lo quiere todo suelto, y mézclalo para quien prefiera que todo vaya junto en la cuchara. Como no pide nada raro —pollo, nata, caldo y las verduras que ya tienes en el cajón de la nevera—, se convierte en el comodín de la semana cuando la compra del Mercadona se ha quedado corta o el pedido de Carrefour online ha tardado en llegar. Y como congela bien, doblar cantidades es la manera más sencilla de tener un táper de emergencia listo para el miércoles que se complica, sin necesidad de dedicar un día aparte a cocinar para el congelador.
FAQ
¿Se puede congelar el pollo en salsa cremosa?
Sí, en tartera o bolsa hermética hasta tres meses. Las salsas con nata se cortan con facilidad en el congelador, así que descongélala en la nevera de un día para otro en vez de en el microondas, y recaliéntala despacio en una sartén añadiendo un poco más de nata o leche hasta que ligue de nuevo. Si la congelas ya en raciones individuales, puedes sacar solo la cantidad que necesites un miércoles con poco tiempo.
¿Cuánto dura en la nevera?
Dos o tres días en un táper bien cerrado. Recalienta por raciones en sartén o microondas hasta que esté bien caliente por dentro —no sirvas a los niños pollo recalentado a medias, es una de las carnes con las que hay que ser más estricto—. La salsa espesa en frío, así que un chorro de caldo o leche al recalentar la devuelve a su punto.
¿Cómo la hago más apta para niños pequeños?
Ralla las verduras en lugar de trocearlas, así se integran en la salsa y no quedan visibles en el plato. La primera vez que se la sirvas a un niño que no la conoce, separa el pollo de la salsa y deja que él mismo se la eche por encima cuando se anime. Aparta la pimienta del plato infantil y condimenta la ración de los adultos aparte al final.
¿Puedo cambiar la nata por una opción más ligera?
La nata para cocinar (18%), la nata líquida ligera o la leche evaporada con una cucharadita de maicena funcionan como sustituto, aunque dan una salsa algo más clara — reduce un poco el líquido para compensar. La leche de coco es una alternativa si hay alergia a los lácteos en casa, pero cambia el sabor hacia el curry, así que combina mejor con comino o jengibre que con las hierbas clásicas. Elijas la que elijas, deja reducir la salsa un poco más de lo que indica la receta, porque los productos ligeros se cortan antes con el calor fuerte.
¿Cómo la organizo en el menú semanal?
Ponla el día que tengas que recoger del cole o de la extraescolar justo antes de cenar: toda la receta está lista en menos de treinta minutos desde la sartén fría. Corta las verduras la noche anterior si sabes que el día va a ir apretado, así al llegar a casa solo queda dorar el pollo y montar la salsa. Si un domingo tranquilo haces ración doble, tienes una cena de congelador lista para la semana que inevitablemente se complica más que esta.
¿Con qué acompaño el pollo en salsa cremosa?
El arroz blanco absorbe mejor la salsa, el puré de patata da la textura más uniforme para los más pequeños, y la pasta es la opción más rápida si además quieres aprovechar verduras que te sobren del día. Unas rodajas de pepino o pimiento en crudo al lado aportan el punto crujiente sin cocinar nada extra. Si hay intolerancia al gluten en casa, el arroz o la patata son opción más segura que la pasta.