Sopa de pescado con salmón

⏱ 15 min prep · 🍳 25 min · 🍽 4

Sopa de pescado con salmón – servido y listo para la cena – receta de Zenframe

El truco de esta sopa está en el orden: el sofrito de cebolla, puerro, zanahoria y fumet de pescado puede cocer a fuego lento veinte minutos mientras terminas los deberes con los peques o pones la mesa. El salmón entra el último, tres o cuatro minutos antes de servir, para que quede jugoso y no se deshaga en tiras dentro de la olla.

Los palitos de mar (surimi) son la razón por la que esta sopa funciona con toda la familia sentada a la misma mesa: tienen un sabor suave y una textura conocida para los niños que todavía desconfían del pescado a la vista, mientras las gambas peladas y el salmón le dan más carácter a la ración de los adultos. El caldo aguanta dos días en la nevera, así que puedes dejar el sofrito hecho la noche anterior y solo calentarlo y añadir el pescado cuando todos estén sentados a la mesa entre semana.

Ingredientes

Preparación

  1. Smelt smør i en stor kjele og sauté hakket løk og purre til de er myke.

  2. Dryss hvetemel over grønnsakene og rør godt.

  3. Tilsett fiskekraft gradvis under konstant omrøring slik at det ikke klumper seg.

  4. Kok opp, tilsett skivede gulrøtter og fløte, og la koke i 5–7 minutter.

  5. Del laksen i terninger, legg dem i suppa og la trekke i 3–4 minutter.

  6. Tilsett fiskepudding i biter og rekene, og varm forsiktig opp.

  7. Smak til med salt, pepper og sitronsaft.

  8. Server suppa med frisk dill og godt brød.

Esta receta funciona de maravilla en esas semanas en las que el congelador tiene un poco de todo —una bolsa de gambas peladas de Mercadona, unos palitos de mar que sobraron de la merienda, un lomo de salmón que hay que usar ya— y prefieres juntarlo todo en una sola cena de entre semana en lugar de dejar tres bolsas a medias otra vez. El sofrito aguanta perfectamente el ir y venir de recoger a los niños del cole o de las extraescolares, así que puedes arrancarlo antes de salir y tenerlo controlado cuando todos vuelvan a casa. Los palitos de mar bajan la barrera de entrada para los niños que aún miran con recelo el pescado, sin que tengas que cocinar dos cenas distintas la misma noche. Si un día sois más en la mesa —viene algún abuelo o un amigo del cole a merendar y se queda a cenar—, basta con echar una bolsa más de gambas o un poco más de surimi sin tocar el resto de la receta.

FAQ

¿Se puede congelar la sopa de pescado?

La base con nata se puede cortar en el congelador, así que congela solo el caldo con el sofrito, sin el pescado ni la nata. Añade ambos al descongelar y calentar, y la sopa quedará igual de buena que recién hecha.

¿Puedo cambiar el salmón por otro pescado?

La merluza o el bacalao fresco funcionan igual de bien, en la misma cantidad y con el mismo tiempo de cocción, tres o cuatro minutos dentro de la sopa. El pescado blanco también se seca rápido, así que retira la olla del fuego en cuanto esté hecho por dentro.

¿Cómo adapto la sopa para niños a los que no les gustan las gambas o ver trozos de pescado?

Tritura con la batidora una parte del caldo y las verduras antes de añadir el pescado, y deja el resto de la olla tal cual —así el niño tiene una sopa más fina sin que cocines una versión aparte. Las gambas se pueden dejar enteras en el plato de los adultos y doblar la cantidad de palitos de mar en el de los peques.

¿Cuánto dura la sopa en la nevera y cómo se recalienta mejor?

Se conserva dos o tres días en un táper bien cerrado en la nevera. Recaliéntala despacio en una olla a fuego suave en lugar del microondas, porque el pescado se queda correoso si coge demasiada temperatura de golpe.

¿Puedo dejar la sopa preparada para un día entre semana con poco tiempo?

Haz el sofrito con cebolla, puerro, zanahoria y fumet el día antes y guárdalo en la nevera. Al día siguiente solo tienes que calentarlo y añadir el salmón, las gambas y los palitos de mar justo antes de sentaros a la mesa, para que el marisco quede firme y recién hecho.

¿Qué gambas y salmón conviene comprar para esta receta?

Las gambas peladas congeladas de Mercadona o Carrefour van perfectas y ahorran el pelado en el último momento entre semana. Para el salmón, un lomo fresco sin piel de la pescadería del súper es más fácil de trocear y controlar el punto de cocción que uno con piel.

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