Gratinado de salmón y coliflor con macarrones

⏱ 20 min prep · 🍳 30 min · 🍽 4

Gratinado de salmón y coliflor con macarrones – servido y listo para la cena – receta de Zenframe

La coliflor se cuece hasta quedar tierna y se funde en la bechamel junto con los macarrones, así que llega al plato como parte de la pasta y no como la verdura que hay que "aguantar" aparte. El salmón se coloca en trozos por encima al final y se termina de hacer con el calor del horno mientras el queso gratina, así te ahorras la sartén aparte a las siete de la tarde con los deberes a medio hacer.

Todo va en una sola fuente y un solo horno: unos 20 minutos de preparación y 30 minutos de horno. La bechamel liga verdura, pasta y pescado, así que cuando suena el temporizador ya tienes la cena completa sin necesidad de guarnición.

Sirve directamente desde la fuente con pan o una ensalada sencilla al lado. Las sobras aguantan bien en la nevera y se recalientan al día siguiente sin que el salmón quede seco — ideal para la cena del martes si lo preparas el domingo.

Ingredientes

Preparación

  1. Forvarm ovnen til 250°C. Kok opp to gryter med vann – en til makaroni og en til blomkål.

  2. Smelt smør i en gryte, tilsett hvetemel og rør godt sammen. Spe med melk gradvis, rør kontinuerlig for å unngå klumper.

  3. Reduser varmen til medium og la sausen småkoke i ca. 5 minutter. Smak til med salt, pepper og muskatnøtt.

  4. Tilsett dijonsennep og sitronsaft, og skru deretter av varmen.

  5. Kok blomkål til nesten mør og makaroni til al dente. Bland blomkål, makaroni og saus i en ildfast form.

  6. Del laksen i biter og legg dem i formen. Strø revet ost over.

  7. Gratiner i ovnen i 5–10 minutter til osten er gyllenbrun og laksen er gjennomstekt. Server umiddelbart.

Esta receta aparece en casa cuando queda medio coliflor del Mercadona del sábado y nadie tiene ganas de comerlo hervido solo. Mi hija nunca ha preguntado qué lleva la fuente — para ella es "macarrones con salmón" y punto, porque la bechamel esconde cualquier trozo de verdura. Los jueves que el salmón fresco está de oferta lo hacemos con eso; si no, un salmón ahumado que sobra de Navidad funciona igual de bien y le da más sabor sin que note la diferencia. Las sobras del domingo se las lleva mi marido de tupper al trabajo, y a los niños se las damos frías el lunes según cómo vaya la vuelta del cole.

FAQ

¿Puedo preparar el gratinado el día antes?

Sí, monta la fuente la noche anterior y guárdala tapada en la nevera hasta el día siguiente. Sácala mientras precalientas el horno y añade entre 10 y 15 minutos más de cocción porque empieza fría. Deja el queso para el último momento, justo antes de meterla al horno, para que gratine de forma uniforme.

¿La coliflor congelada de Mercadona funciona igual que la fresca?

La coliflor congelada va bien, pero necesita un par de minutos menos de cocción que la fresca porque ya viene más tierna. Déjala escurrir unos minutos en un plato después de cocerla, porque suelta más agua y puede aguar la bechamel si la añades directamente. La fresca da un resultado más firme, pero para un martes cualquiera la congelada cumple perfectamente.

¿Con qué puedo sustituir el salmón si está caro esa semana?

La caballa ahumada o el bacalao ya cocido funcionan bien cuando el salmón sube de precio o no queda fresco en la pescadería. Añade el pescado en trozos justo antes de meter la fuente al horno, y si usas caballa ahumada, echa un poco menos de sal a la bechamel porque ya tiene más sabor por sí sola. Las gambas también valen, pero incorpóralas casi al final para que no queden gomosas.

¿Cómo hago el gratinado más apto para los más pequeños?

Pica la coliflor todavía más fina, o tritura la mitad antes de mezclarla con la bechamel, para que la textura quede más uniforme para los peques. Aparta un cuenco pequeño con macarrones y salsa sin pescado ni tanta verdura, así los más reticentes eligen cuánto quieren añadir. Si es para menores de tres años, reduce o elimina la nuez moscada del todo.

¿Cuánto aguantan las sobras y se puede congelar?

En un tupper cerrado en la nevera aguanta entre 2 y 3 días, y se recalienta mejor con un chorrito extra de leche en el microondas u horno para que la bechamel no se seque. También se puede congelar en raciones hasta dos meses, aunque la coliflor queda algo más blanda al descongelar — perfecto para un día entre semana, menos vistoso si tienes invitados. Los niños también se lo comen frío directamente de la nevera al día siguiente si vais con prisa por la mañana.

¿Puedo usar otro tipo de pasta en vez de macarrones?

Los penne o los fusilli son buenas alternativas y se mezclan igual de bien con la coliflor y la bechamel que los macarrones. Mantente en formatos de pasta corta, porque los largos como los espaguetis son difíciles de repartir de forma uniforme en la fuente. Cuece la pasta un par de minutos menos de lo que indica el paquete, porque sigue absorbiendo salsa mientras el gratinado está en el horno.

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