Bandeja de pollo al horno con boniato y garbanzos

⏱ 10 min prep · 🍳 40 min · 🍽 4

Bandeja de pollo al horno con boniato y garbanzos – servido y listo para la cena – receta de Zenframe

El pollo al horno con boniato y garbanzos en bandeja es la cena de esos martes y miércoles en los que nadie tiene ganas de vigilar una sartén entre la recogida del cole y las extraescolares. Diez minutos de preparación y el horno hace el resto mientras repasas la agenda escolar o ayudas con los deberes.

El boniato y los garbanzos aportan un plato de invierno que no cae pesado, y el limón con ajo lo mantiene fresco incluso en las noches más cortas del año. Todo va en la misma bandeja, así que la cocina queda recogida en minutos, no con media encimera llena de cazuelas.

Cuenta con unos 50 minutos desde la tabla de cortar hasta la mesa. Sírvelo con arroz o pan de pita para quienes quieran mojar en el jugo que se concentra en el fondo de la bandeja.

Ingredientes

Preparación

  1. Varm ovnen til 200°C.

  2. Skjær grønnsaker i grove biter og legg i langpanne.

  3. Bland olje, honning og krydder til en marinade, hell over grønnsakene og rør godt.

  4. Legg kyllinglårfiletene på toppen og pensle med resten av marinaden. Krydre med salt og pepper.

  5. Stek i ovnen i 35–40 minutter til kyllingen er gjennomstekt og grønnsakene er møre og lett karamelliserte.

  6. Server med frisk persille.

Esta receta funciona bien en casas donde uno de los peques quiere el pollo y las verduras bien separados: retira unos trozos de pollo y boniato antes de verter la marinada sobre el resto y evitas que todo acabe mezclado en el plato del más exigente. Los garbanzos se empapan de la salsa de la bandeja y suelen pasar desapercibidos incluso para quien normalmente los aparta con el tenedor. Compra los contramuslos de pollo en el pack familiar de Mercadona o Carrefour cuando estén en oferta —aquí solo se usan 400 g— y congela el resto en raciones planas para la próxima bandeja. Los 35-40 minutos de horno dan margen de sobra para hacer la ruta de recogida del cole o pasar por la extraescolar antes de que esté lista, y aguanta perfectamente otros 15 minutos a 75-100 °C si alguien se retrasa.

FAQ

¿Puedo preparar el pollo al horno con boniato el día antes?

Sí, puedes cortar las verduras y preparar la marinada la noche anterior y guardarlo todo tapado en la nevera. Sácalo unos 20 minutos antes de hornear para que el pollo no entre en el horno con un cambio brusco de temperatura, aunque el tiempo de cocción será el mismo. Es un buen truco para el domingo por la tarde de cara a una semana con poco tiempo para cocinar.

¿Puedo usar pechuga de pollo en vez de contramuslos?

La pechuga funciona, pero se seca más fácilmente que el contramuslo con un horneado largo: reduce el tiempo a unos 25-30 minutos y comprueba con un termómetro de cocina que el centro alcanza los 72 °C. El contramuslo aguanta mejor las cocciones largas y queda más jugoso, así que merece la pena pedirlo en la pollería de Mercadona o Carrefour si no lo tienen ya troceado.

¿Cuánto aguantan las sobras y se puede congelar?

Las sobras se conservan bien en un táper cerrado en la nevera durante 3 días. El plato se congela sorprendentemente bien gracias al boniato y los garbanzos, que no quedan granulosos al descongelar como sí les pasa a otras verduras. Caliéntalo en el horno a 180 °C durante 15 minutos, o en el microondas añadiendo un poco de agua o caldo para que no se seque.

¿Cómo adapto la receta para peques que no quieren especias?

Aparta un poco de pollo y boniato antes de añadir el tomillo y el romero a la marinada, y condimenta el resto con normalidad para los adultos. Los garbanzos se pueden aplastar fácilmente con un tenedor para los más pequeños, lo que deja una textura más suave y fácil de comer con cuchara. El limón también se puede omitir en la ración infantil si el toque ácido resulta demasiado fuerte.

¿Puedo cambiar el boniato o la cebolla morada por lo que tenga en casa?

El boniato se puede sustituir por patata normal, zanahoria o calabacín según lo que haya en la nevera o esté de temporada: reduce un poco el tiempo de horno para verduras que se ablanden más rápido, como el calabacín. La cebolla morada se puede cambiar por cebolla blanca normal sin que el resultado cambie demasiado.

¿Qué se puede servir de acompañamiento?

El plato ya es completo por sí mismo, pero servido con arroz, cuscús o pan de pita resulta más saciante para niños mayores y adultos con buen apetito. El jugo que se concentra en el fondo de la bandeja merece la pena aprovecharlo con cualquier acompañamiento: está lleno de sabor a pollo, ajo y limón.

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