Salmón al horno con arroz cremoso
⏱ 15 min prep · 🍳 25 min · 🍽 4
Esta receta entra directa en el menú de los martes y jueves, cuando el fútbol o el conservatorio se comen la tarde y la cena tiene que estar lista sin que nadie vigile la sartén. Una sola fuente al horno significa que puedes ayudar con los deberes o preparar la mochila de mañana mientras todo se hace solo.
El arroz se cuece con nata y espinacas, los lomos de salmón van encima con rodajas de limón, y todo entra junto al horno 12 minutos a 200 grados. Los espárragos se cuecen al vapor aparte, listos casi al mismo tiempo que la fuente sale del horno.
Cuatro raciones, 15 minutos de preparación y 25 minutos de horno en total. Se sirve directamente en la fuente — una sola pieza para llevar a la mesa y una sola para recoger después.
Ingredientes
- 4.000 stk Laksefilet
- 1.000 bunt Asparges
- 2.000 dl Kremfløte
- 1.000 pose Vasket spinat
- 4.000 dl Basmatiris
- klype Salt og pepper
- 1.000 stk Sitron
Preparación
Kok risen.
Bland fløte og spinat med stavmikser til en glatt saus. Krydre godt med salt og pepper.
Rør spinatsausen inn i den kokte risen.
Varm ovnen til 200°C.
Ha risen over i en ildfast form. Legg laksefiletene oppå og krydre lett med salt.
Skjær sitronen i tynne skiver og fordel rundt i formen.
Stek midt i ovnen i ca. 12 minutter.
Brekk av de trevlede delene på aspargesen. Kok eller damp til de er møre.
Server aspargesen over laksen og risen.
Esta receta funciona bien en casas donde el mayor llega de fútbol a las 19h con hambre y el pequeño no se sienta a cenar hasta que llega el otro progenitor a las 20h — la fuente aguanta en el horno a temperatura mínima entre turnos sin que el salmón se seque, así que no hace falta cocinar dos veces desde cero. Los espárragos van al lado del salmón, no encima, así el que no quiere verdura cerca del pescado puede apartarla sin que se convierta en un tema en la mesa. Las rodajas de limón están sueltas bajo los lomos y se retiran en un segundo si a alguien no le gusta el toque ácido. Eso hace que el plato sirva para toda la familia a la vez, aunque nadie se siente al mismo tiempo — algo muy habitual entre semana con las extraescolares.
FAQ
¿Puedo usar salmón congelado en vez de fresco?
Sí, pero descongela los lomos en la nevera la noche anterior — el salmón congelado directo al horno suelta mucho líquido y el arroz queda aguado en vez de cremoso. Seca bien los lomos con papel de cocina justo antes de colocarlos sobre el arroz. Los tiempos de esta receta están pensados para salmón a temperatura ambiente, no recién sacado del congelador.
¿Cuánto aguantan las sobras y se pueden congelar?
Las sobras aguantan dos días en la nevera en un táper bien cerrado; caliéntalas suave en el micro o en la sartén con un chorrito extra de nata o leche, porque el arroz se seca rápido una vez reposado. La salsa de nata se corta fácilmente al congelar y descongelar, así que no congelamos el plato entero. Si quieres tener algo listo para una semana con poco tiempo, congela el lomo de salmón crudo por separado y haz el arroz fresco el mismo día.
¿Puedo sustituir los espárragos por otra verdura?
Los espárragos trigueros están en su mejor momento entre marzo y junio, cuando se encuentran baratos en cualquier frutería o en Mercadona; fuera de temporada puedes cambiarlos por brócoli, judías verdes o guisantes congelados, que se cuecen al vapor igual, unos minutos hasta que estén tiernos. El color queda menos verde intenso con brócoli, pero el arroz cremoso y el salmón llevan el sabor igualmente.
¿Es un sabor apto para niños que no toman comida muy condimentada?
Esta versión lleva solo un toque de sal y nada de pimienta ni especias fuertes en el propio plato. Deja un molinillo de pimienta y un platito con limón extra en la mesa, así cada uno ajusta el sabor a su gusto sin que tengas que preparar dos cenas distintas. Es más simple que hacer una versión para los peques y otra para los adultos.
¿Puedo preparar parte de esto el día antes?
Puedes cocer el arroz y mezclarlo con la nata y las espinacas la noche anterior, guardarlo frío en la fuente de horno, y dejar los lomos de salmón y las rodajas de limón listos por separado en la nevera. Mete la fuente directa de la nevera al horno cuando toque cenar — calcula algo más de tiempo de horno que si todo estuviera a temperatura ambiente. Es uno de los platos que metemos los miércoles en el menú semanal, cuando el comedor y las extraescolares aprietan más el reloj.
¿Sirve para invitados o es solo cena de diario?
El plato escala bien para una visita improvisada — dobla las cantidades de arroz, nata y espinacas, y usa dos fuentes de horno o una bandeja grande, porque los lomos necesitan espacio para quedar en una sola capa y hacerse de manera uniforme. Para adultos, termina con eneldo picado o ralladura de limón justo antes de servir.