Guiso de carne picada con sobre Carmencita
⏱ 5 min prep · 🍳 20 min · 🍽 4
La carne picada es el ingrediente que más noches entre semana salva. Aguanta un día extra en la nevera, coge el sabor de todo lo que la acompaña, y en cinco minutos ya está bien dorada. Aquí hace equipo con un sobre de guiso Carmencita, que se encarga de las especias y del espesor de la salsa sin que tengas que tocar el armario de especias.
El tomate triturado de lata le da a la salsa más cuerpo del que daría el sobre solo, y la cebolla se cocina tanto que casi desaparece. Eso hace que el plato pase sin protesta ante niños que prefieren no ver trocitos de verdura en el plato.
Del fuego frío a la mesa hay 25 minutos. Justo lo que necesitas para que la receta se quede fija en el menú semanal los días en que no te apetece decidir qué cenar — solo seguir la receta y servir.
Ingredientes
- 400.000 g kjøttdeig
- toro gryterettsblanding
- vann
- løk
- hermetiske tomater
Preparación
Brun kjøttdeigen i en gryte med litt olje, og tilsett hakket løk mot slutten.
Tilsett vann og Toro-blandingen i gryta og rør godt sammen.
La retten småkoke i den tiden som er angitt på posen, til sausen har tyknet.
Esta es la receta que metes en el menú semanal sin pensarlo dos veces, porque el sobre Carmencita siempre está en la despensa y la carne picada siempre cae en la cesta de Mercadona o Carrefour. Se multiplica sin drama: doras el doble de carne un domingo cualquiera y te queda una cena lista en el congelador para la semana en que no llegas a hacer la compra. Los niños que desconfían de la palabra "guiso" se comen esto sin rechistar, porque se parece más a una boloñesa que a un guiso de toda la vida — lo que reconocen es la carne y la salsa, no los trocitos de verdura. Es un plato para las semanas en que la cena tiene que resolverse rápido antes de la extraescolar, no uno que sirvas cuando vienen invitados a cenar.
FAQ
¿Se puede congelar este guiso de carne picada?
Sí. En raciones dentro de táperes bien cerrados aguanta hasta tres meses en el congelador. Descongélalo en la nevera la noche antes y caliéntalo a fuego suave en una cazuela, no al microondas a máxima potencia, porque la salsa se corta con facilidad. Etiqueta los táperes con la fecha y el contenido, así no tienes que adivinar qué hay al fondo del congelador el día que necesitas algo rápido.
¿Puedo cambiar la carne picada por otra cosa?
Carne picada de pollo o de pavo funcionan igual de bien sin tener que tocar el tiempo de cocción. Si quieres una versión sin carne, usa carne picada vegetal o champiñones bien picados, y reduce un poco el agua porque sueltan menos líquido que la carne normal. Las especias del sobre Carmencita cubren casi todo el sabor sea cual sea la proteína que elijas, así que el cambio se nota menos de lo que imaginas.
¿Cómo lo adapto para peques que no quieren tropezones?
Pasa la salsa con la batidora justo después de que termine de cocer y los trozos de cebolla desaparecen del todo. Sírvelo sobre arroz o puré de patata en vez de pasta las primeras veces, es más fácil de comer con cuchara para manos pequeñas. El sabor suave y algo dulzón del sobre Carmencita recuerda a otros platos de sobre que ya conocen, así que rara vez encuentra resistencia en la mesa.
¿Puedo dejarlo medio hecho para un día entre semana muy liado?
Dora la carne picada y la cebolla la noche anterior y guárdalo en la nevera; al día siguiente solo añades agua, el sobre Carmencita y el tomate justo antes de cenar. Así te quedas en menos de 15 minutos de tiempo activo una tarde en la que recoger del colegio y las extraescolares ya se han comido las horas. Ponlo en un día fijo del menú semanal, aguanta bien que lo muevas un día o dos si cambian los planes.
¿Cuánto aguantan las sobras en la nevera?
Tres o cuatro días en un táper bien cerrado. Caliéntalo bien antes de servir, y añade un chorrito de agua o caldo si la salsa ha espesado más de lo que te gusta. Las sobras de este guiso funcionan de maravilla como comida del día siguiente, no solo como una cena repetida.
¿Cómo lo hago más elegante para cuando vienen invitados?
Añade un diente de ajo picado, un chorrito de salsa de soja o Worcestershire, y deja que cueza unos minutos más para redondear el sabor. Un poco de hierbas frescas por encima y una ensalada verde sencilla al lado suben el plato un escalón. La técnica base es la misma: doras la carne, incorporas el sobre y el tomate, y dejas que la salsa se asiente.