Guiso de carne picada con puré de patatas y arándanos rojos
⏱ 15 min prep · 🍳 25 min · 🍽 4
El guiso de carne picada entra en el menú semanal el día que el congelador solo tiene carne picada y en el cajón de las verduras queda medio puerro de la compra del sábado en Mercadona. Los martes suelen venir apretados entre el cole y las extraescolares, y esta es la cena que se hace sola sin necesidad de pensar demasiado.
El guiso está listo en menos de 30 minutos, mientras las patatas cuecen aparte para el puré, con mantequilla y un toque de nuez moscada. Sírvelo con pan tostado y, si quieres darle un aire distinto, con mermelada de arándanos rojos —se encuentra en la sección de productos internacionales de Carrefour o Mercadona— o simplemente con pan y mantequilla si es lo que hay en la despensa.
Las verduras se cambian según lo que quede en el cajón: zanahoria, pimiento, calabacín, apenas varía el sabor final. El guiso se congela bien en tarteras individuales, pero cuece el puré fresco la misma noche que lo vayas a comer.
Ingredientes
- 400.000 g kjøttdeig
- 2.000 ss nøytral olje
- 0.500 stk purre
- 1.000 fedd hvitløk
- 2.000 stk gulrot
- 1.000 stk rød paprika
- 1.000 stk tomat
- 3.000 dl grønnsakbuljong
- 10.000 stk potet
- 2.000 dl melk
- 2.000 ss smør
- 0.500 ts salt
- 0.500 ts kvernet pepper
- 0.250 ts revet muskatnøtt
Preparación
Skrell og del poteter i biter. Kok møre i usaltet vann, hell av vannet.
Varm melken nesten til kokepunktet. Mos potetene, rør inn smør og spe med melk til ønsket konsistens. Krydre med salt, pepper og muskat.
Varm olje i gryte og brun kjøttdeigen på høy varme, del opp med slikkepott eller gaffel.
Finhakk purre og hvitløk; skjær gulrøtter, paprika og tomat i terninger. Tilsett i gryta sammen med kraft og krydder. La surre til grønnsakene er møre.
Smak til og server med potetmos, flatbrød og tyttebærsyltetøy.
En casa este guiso triunfa porque el sabor es conocido y suave, y porque no exige haber planificado nada con antelación —encaja perfecto entre la recogida del cole a las cinco y la hora de cenar. La carne picada y un par de verduras de raíz son casi siempre lo que sobrevive en la nevera a final de semana, y el guiso aprovecha justamente eso. El puré lleva su tiempo aparte, así que esta receta funciona mejor las noches en que alguien está en casa desde primera hora de la tarde. Preparamos tandas dobles algún domingo y congelamos en tarteras, así cubrimos varias cenas de después del cole sin repetir el esfuerzo cada vez.
FAQ
¿Se puede congelar el guiso de carne picada?
Sí, el guiso con carne picada y verduras se congela bien hasta tres meses en tarteras o bolsas bien cerradas. El puré aguanta peor la congelación y queda algo grumoso, así que lo mejor es hacerlo fresco la misma noche que lo vayas a comer. Descongela el guiso en la nevera la noche antes y caliéntalo bien en el fuego antes de servir.
¿Cómo lo adapto para niños que comen mal?
Corta las verduras muy finas o pásalas un momento por la picadora, así quedan menos trozos que un niño exigente pueda apartar. La nuez moscada del puré se puede quitar sin que la receta pierda nada. Sirve la carne y el puré por separado en el plato, para que los más pequeños elijan qué probar primero.
¿Puedo cambiar las verduras de la receta?
La receta está pensada para aprovechar lo que haya en la nevera: cambia el puerro por cebolla, el pimiento por calabacín, o prescinde del tomate y usa una cucharada de tomate concentrado. El caldo y las especias son lo que mantiene el sabor, sean cuales sean las verduras que entren esa semana.
¿Cuánto dura en la nevera?
El guiso aguanta entre 3 y 4 días en un tupper bien cerrado en la nevera, y suele saber incluso mejor al día siguiente. El puré es mejor comerlo en 2-3 días; añade un chorrito de leche antes de calentarlo porque se espesa en frío. El guiso también aguanta mejor el viaje en fiambrera al cole o al trabajo que el puré.
¿Puedo prepararlo con antelación para el menú semanal?
Haz el guiso el fin de semana y guárdalo en la nevera hasta que toque entre semana. Cuece el puré fresco el mismo día que lo vayas a comer —lleva unos 20 minutos y queda mucho mejor que descongelado. Colócalo en el menú justo después de un día muy cargado, porque calentarlo lleva menos de diez minutos.
¿Existe una versión vegetariana?
Cambia la carne picada por carne picada vegetal o por lentejas bien cocidas —el resto de la receta se mantiene igual. Usa caldo de verduras y añade un chorrito de salsa de soja o más tomate concentrado para reforzar el sabor. Cocina la carne vegetal un poco menos de tiempo que la de carne para que no quede seca.